El cargo de gerente representa una posición clave en una empresa. El mismo influye directamente en el rendimiento. Lo mismo ocurre en un equipo de basquetbol. El BASE ES CLAVE PARA, EN UN JUEGO COLECTIVO, TOMAR LAS MEJORES DECISIONES LLEVANDO EL CONTROL PARA QUE EL EQUIPO RINDA. Chris Paul es el gerente soñado.

Anoche fue así. Vimos una exhibición de este crack que, a través de un inicio más diagramado en cómo romper ese dispositivo zonal, dio más argumentos para que los Phoenix Suns volvieran a sus raíces. Así, a partir de su INTELIGENTÍSIMO BASE, todos fueron protagonistas del juego ofensivo, adosándole mayor convicción y actitud en relación al último partido. Desde su primera jugada diseñada con ese back pick a la última línea finalizando en alley oop, hasta las cortinas en primer línea que facilitó nuevamente el ingreso del base de los Suns a su radio de tiro, y los constantes ataques al cesto de Devin Booker más el lanzamiento abierto de Jae Crowder, fueron marcando el ritmo de juego que fue letal.

La ejecución correcta les dio 66 PUNTOS EN LA PRIMERA ETAPA, con 55,3% de cancha y 58.8% de tres puntos.

Paralelo a ese crecimiento ofensivo, tuvieron un plan también defensivo. Aislar a la estrella de los Clippers, Paul George, en negación del pase. Para ello sus encargados rotaban entre el productivo Mikal Bridges, Torrey Craig y el mismo Devin Booker. En este juego el líder del ataque de Clippers estuvo ausente.

Ya en la segunda etapa, la diferencia en el juego fue creciendo hasta llegar a 17 puntos de ventaja. Pero la salida del base de los Suns coincidió con un parcial 10-0, haciendo ilusionar al local, hasta que entró nuevamente Chris Paul. A partir de ahí fue otro partido. Anotó triple, doble, provocó foul técnico, volvió a convertir un doble y los INTERNÓ. Se acabó el juego. Este crack, sus rachas las genera él, y no mediante jugada previa. Hacía mucho que no veía en cancha un BASE TAN INTELIGENTE como Chris Paul. Los ritmos del juego, el aprovechamiento de los momentos de cada uno, las pausas, la toma de responsabilidades y su provocación que enardece, más el respeto que le dio su trayectoria ante los jueces, lo tiró todo en este juego.

Demasiada diferencia en IMPORTANCIA en la posición del 1, donde el rival careció y la sufrió como veníamos reconociéndolo, LA AUSENCIA DE ESTE PUESTO TAN IMPORTANTE PARA EL BASQUETBOL MODERNO, donde en cada posesión los armadores de hoy son LOS QUE MÁS CONVIVEN CON EL BALÓN. Y éste avala ESA estrategia…

Para justificar aun más el por qué han llegado a jugar la final de la NBA, a este maravilloso base se le agrega su AYUDA BASE, Devin Booker, que hace honor al puesto en toda su naturalidad, en subir el balón, atacar el cesto, pasar, tirar y, además, DEFIENDE!!! Demasiados argumentos para un equipo que se perfila, sin dudas, a ser el nuevo CAMPEÓN DE LA MEJOR LIGA DEL MUNDO.

Abrazo amigos

Oscar “Huevo” Sánchez

Fuente: Facebook

Compartir